jueves, 13 de abril de 2017

Jueves Santo

Hoy es Jueves Santo. En este día celebramos la antesala de la pasión y muerte Cristo, pues aunque inicialmente, este día, Jesús se reunió para celebrar con los apóstoles la Cena Pascual Judía, por lo que ocurrió en el transcurso de la misma, aquella Última Cena, puede considerarse como el inicio de la pasión, si bien ésta comienza propiamente después de cenar con la oración en el Huerto de Getsemaní y el prendimiento de Jesús por parte de las autoridades judías.
La celebración del Jueves Santo hace memoria solemne de dos gestos de Jesús en aquella Última Cena: uno, el lavatorio de los pies a los discípulos y, el otro, la institución de la Eucaristía. Ambos gestos, unidos a las palabras de Jesús que nos transmiten los evangelios y que explican el profundo sentido de los mismos, son —al mismo tiempo— el testamento y la herencia que Jesús ha dejado para siempre a la humanidad. Un testamento firmado con su sangre derramada en la cruz y autentificado con su resurrección de entre los muertos.
Hoy es Jueves Santo, día del amor entregado de Cristo. Que en la Eucaristía de esta tarde y en la adoración silenciosa del Señor en el Monumento, le agradezcamos su presencia entre nosotros y que nuestro encuentro con Él nos ayude a servirle en los hermanos